Academia / Talleres

Ciudad Dormitorio CNEA 2017


Ciudad Dormitorio; Módulo habitable productivo para asentamientos informales.

Entre la dignidad y la inapetencia

Amanece lloviznando en Lima y el suceso es todo un acontecimiento. Se dice que llueve muy poco y la llovizna es toda una experiencia. Pero si acaso llegara a llover hay la posibilidad de que se generen Huaycos, así los llaman, a los deslizamientos de lodo que arrasan a su paso con las construcciones informales que anidan en la ladera de las montañas. El ritmo frenético de la ciudad Lima con sus más de 8 millones de habitantes, una máquina que exige para su funcionamiento una gran demanda de mano de obra, mucha de la cual viene a satisfacerse con la llegada de gente que emigra desde distintos departamentos de Perú y se instala de la manera más económica y precaria, frente a la necesidad de un lugar para dormir después de largas jornadas de trabajo.

Lomas de Collique es una de estas zonas de asentamiento informal para quienes la construcción de un espacio mínimo, muchas veces sin una sola ventana, que le permita aunque sea dormir a pesar del calor, la humedad y la sensación carcelaria de encerramiento, fue uno de los lugares de intervención asignados para ser intervenidos en el marco del Encuentro Nacional de Estudiantes de Arquitectura del Perú CNEA, realizado entre el 15 y 23 de enero del 2017.
Bajo la dirección del equipo Natura Futura y con Lucio Torres, profesor de arquitectura peruano asignado y un equipo de 35 estudiantes llegados de distintos departamentos que se involucraron directamente en el diseño y la construcción logrando salir del aula para ir en búsqueda de la experiencia in-situ dentro del Taller Tecnología y Vivienda, aplicado a la informalidad. Se realizaron visitas al sitio previo a entrar a un análisis que permita elaborar una propuesta de módulo básico habitable a partir de bajo presupuesto que permita adaptarse con otros módulos, con tecnologías del lugar, reconsiderando materiales usados, y asignándole nuevas posibilidades de habitar.

Para llegar al terreno donde se ubica el modulo, se tiene que subir una escalinata 322 escalones, una cantidad parecida a subir un edificio de 20 pisos. Los estudiantes tuvieron que escoger materiales, comprarlos, llevarlos hasta la ladera y hacer cadenas humanas para poder subir todos los elementos necesarios para llevar a cabo la intervención a un costado de la cima de la ladera. Herramientas que nunca habían pasado por sus manos, desde un martillos a una sierra eléctrica siendo manejadas sin distinción por estudiantes de ambos sexos, cuyo espíritu se veía renovado, a pesar del cansancio, empujando todos en el poco tiempo que se contaba (3 días) para llevar a término la meta. Se manejó tierra, piedras de lugar, madera, esteras, tela, tierra de sembrado, plantas, techo ondulado de plástico reciclado, malla para los atrapa nieblas que recogen el agua enviándolas al huerto vertical y espacio de criadero de gallinas donde las venden para su economía familiar.

Ciudad Dormitorio constituye una posibilidad de aporte desde el quehacer arquitectónico y la academia para proponer soluciones tangibles, una confluencia de espíritus y voluntades, un momento de renovación de la fe del estudiante y su capacidad de generar propuestas válidas para su entorno, llevando de la mano la aventura y la experiencia.

Taller CNEA 2017 Lima-Perú

Profesor Invitado
Lucio Torres de Huánuco-Perú

Protocolos:
Ricardo Moscoso, Geraldo Huaca, Yadira Rivera, Maria Alburqueque, Alissa Reategui
Participantes:
Dinet Uscamayta, Eykis Quintanilla, Ivonne Quispe, Vannia Diaz, Carmen Escate, Karla Jacinto, Mayte Monago, Alexandra Fabian, Anahisa Avila, Elvis Salas, Victor Talancha, Diego Cordova, Carlos Huarca, Yordan Vizcarra, Nicolas Lengua, Juan Quispe, Luis Chahuares, Carmen Muños, Caroline Garcia, Evelyn Roca, Samantha Saldivar, Dessire Montoya, Shany Durand,Nicole Verano,Becquen Olivera, Jorge Garcia, Collette Calatayud, Javier Arestegui, Angela Cespedes, Arturo Cochatoma, Sofia Gutierrez, Ximena Haro, Gabriela Espinoza,Amparo Urbano.Kevyn Fernandez.

 

 

 

Share